Así me definen mis clientes, yo añadiría: copywriter freelance subida siempre a unas Dr. Martens negras, rodeada de calaveras, y que tan pronto toma un vino blanco como una birra [sin gluten, eso sí].

Creando contenido non stop para mis redes sociales, dándole a la tecla día sí y día también, y bicheando los carteles de los festivales de música metal o bolos que se acercan, porque la música en directo rejuvenece y yo paso de bótox.

 

Aquí la tienes. 

La enana que se dejaba los ojos leyendo libros sin parar y que cogió un lápiz en el colegio y no lo soltó nunca. 

La canija que decidió ser periodista para defender al Atlético de Madrid con el objetivo de dejar de ver sufrir a su padre. 

Y la que, con el tiempo, se convirtió en copywriter, fuera de toda poética y focos de estadios de fútbol. 

El camino hasta llegar a ser copy ha sido curioso y, a veces, bastante difícil.


Aquí está la adulta, que aprendió mucho de la pequeña, para alcanzar el objetivo que se propuso desde siempre: ganarse la vida escribiendo. 

Para poder ser periodista, primero tuve que diplomarme en biblioteconomía y documentación.

Lo vi siempre como un trámite para llegar a mi meta, aunque me moló mil. 

Como el periodismo daba poco de comer, empecé a darle al coco para reciclarme profesionalmente y caí, por casualidad, en el marketing online.

Gracias a la música metal empecé a llevar las redes sociales de varias bandas, me picó el gusanillo, y comencé a formarme como una loca.

Así que, antes de ser copywriter, fui Social Media Manager y Community Manager hasta que me especialicé en copywriting allá por julio de 2019.

Después de un sin fin de curros tóxicos, por fin me lancé, soy Copywriter freelance desde entonces, vivo de escribir, y después de haber vivido en Finlandia una larga temporada y trasladarme a mi lugar favorito de España (Asturias), se puede decir que voy de sueño cumplido en sueño cumplido.

Sí, puedo decir mi cabezonería me lleva a cumplir objetivos sí o sí.

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Y tanto es así que he podido trabajar con todos estos pepinos del marketing online

Desde ese julio de 2019 tengo otro objetivo, que ya te implica a ti, que estás leyendo esto

Y ese objetivo es que dejes de utilizar las mismas palabras que los demás para vender eso que te hace únic@, sonando a tu propia melodía, y perdiendo el miedo a que se te vaya de madre.

Durante todos estos años estuve en el lado de “haz esto, sigue esta fórmula, copia esto otro…”, 

y enseñando a otras personas a asimilar el copywriting desde cero.

Y, cuanto más veía cómo se aplicaba todo eso en negocios reales, más claro tenía que el problema 

NO era que la gente no supiera escribir, sino que nadie les estaba enseñando a pensar estratégicamente en lo que escriben.

Por eso, trabajo como trabajo ahora.

                                                                                                                      ✅ Sin rodeos.

                                                                                                                      ✅ Sin teoría infinita.

                                                                                                                      ✅ Y sin hacerte depender de mí para siempre.

Prefiero que entiendas lo que haces y por qué lo haces así, aunque eso signifique que un día ya no me necesites.

¿Y qué pasará después de cumplir esa meta?

Resumiendo, te pasará lo mismo que a todas estas personitas:

Es momento para mis frikadas, my friend.

Te voy a contar solo unas pocas, el resto las descubrirás cuando trabajemos junt@s.

Me tiro mil vidas viendo recetas de cocina en redes sociales, me gusta cocinar y comer [sobre todo comer].

Mi chocolate favorito es finlandés, porque allí descubrí que el belga tiene solo un buen marketing.

He hecho mil mudanzas y, por eso, me he pasado al libro electrónico. Si acumulas libros en papel sin parar me entenderá fijo.

Todo copywriter es adicto al café, yo soy adicta al té. Especialita de nacimiento.

Siempre pensé que no tenía paciencia, hasta que empecé a formar copywriters en la Escuela de Javi Pastor… La de mecha que aguanta el ser humano (broma, broma, guiño, guiño).

No me gusta tener los pies fuera de la cama, se me debió quedar algún traumita de enana porque creo que vendrá un malote a sacarme por los pies.

Soy monitoria certificada de yoga facial, porque creo que, igual que cuidamos el cuerpo de manera natural, lo mismito tenemos que hacer con el rostro.

Pelín intensita con lo que me gusta. La música metal, por ejemplo.

Todo lo que hace sentir, se convierte automáticamente en un must en mi vida.

Cuando tengo que tomar una decisión, le doy mil vueltas; pero cuando la tomo no hay marcha atrás.

Fin. Hasta aquí, ya sabes que no soy una copy más

Soy la persona que te ayuda a dejar de dudar cada vez que escribes un texto de ventas, 

ahora solo falta ver cómo empezamos a trabajar junt@s.

Como no todo el mundo está en el mismo punto…