¿Has escuchado alguna vez el álbum de Depeche Mode "Songs of Faith and Devotion"?
Fue el álbum más alejado de su sonido tradicional, mezcla de dark-rock envolvente, y un abandono casi total a lo que Depeche nos tenía acostumbrados.
Fé y devoción, así es como yo siento la música.
Sí conoces el álbum, ya tienes unas pinceladas muy concretas sobre mí.
Si no, póntelo al terminar de leerme porque te va a llegar brutalmente al corazón.
Los flipados por la música solemos tener una banda sonora para cada uno de nuestros momentos vitales.
Seguimos a nuestras bandas por el mundo.
Lo damos todo en un directo.
Y le profesamos una devoción especial a todas esas canciones, miembros de esas bandas, y melodías que nos llenan el alma.
Aquí va mi frustración
Nada más entrar en esta página has visto que aquí, «la MetalCopy«, tiene una frustración y una devoción que confesarte y que me ha llevado a trabajar en marketing musical.
Pues, va, aquí tienes la frustración.
Desde pequeña he soñado con subirme a un escenario.
Es una de mis incoherencias personales porque soy tan tímida que en la vida me atrevería a hacerlo, pero la cosa es que pasaba horas y horas, escuchando música, haciendo playbacks, imitando a los Europe y haciendo el movimiento típico de ellos, pelos al viento y bien de «headbanging«.
Y, como los baterías son para mí imprescindibles en una banda y pasan muuuy desapercibidos ahí arriba, pasé de querer cantar a desear aporrear unas baquetas.
Sí, siempre he querido ser batería de un grupo de música metal.
No me digas que no, tiene que ser más que orgásmico estar dos horas en el escenario dándole vida a esas baquetas, creando un espacio único entre el público y tú.
Qué desahogo debes dejar ahí encima.
Qué belleza debe ser ver a los fans dando palmas mientras tú le das a los platillos.
Entre tú y yo, miro a Mario Duplandier (Gojira) haciendo lo propio, y se me ponen los pelos como escarpias.
Para mí es Dios.
Peeeeero…
Y aquí llega la devoción.
Me he tenido que conformar con subirme a un escenario [móvil, baterías externas, y tendinitis en mano] para crear contenidos promocionales de bandas, y festivales de música.
Fue en los escenarios donde me di cuenta de que en la industria hay unas necesidades que no pueden o no saben cubrir:
- Hay consciencia de que las redes sociales son importantes para crecer y llegar a más gente, pero…
- No hay un total desconocimiento sobre cómo conseguirlo y, la verdad, la peña tampoco tiene tiempo para echarle horas a esto.
Yo empecé con las redes sociales de Amorphis en España, seguí con las de Moonspell en España, continué con Amoral en Finlandia, y así hasta convertirme, sin darme cuenta, en Social Media Manager y Community Manager especializada en marketing musical.
Continué con festivales de música metal como el Koba Live.
Y he estado en el backstage de escuelas de música como Andiamo Cema o Guitarbox.
Hoy puedo gritar al mundo que me he subido al escenario con bandas como Primal Fear, Dark Tranquility, Metallium, Blood Red Hourglass, Angelus Apatrida Crisix, Skeletoon, Onslaught, Eclipse, Wolfheart, Before the Down…
Mientras escribo este texto y lo leo todo junto, aún no me lo creo: he reducido mi frustración y mi devoción no ha hecho más que crecer.
En toda esta caminata, hay algo que se repite más de lo que debería
[da igual si hablo de una banda, una promotora, un festival o una agencia] porque, desde dentro, todos estáis peleando por lo mismo, sin conseguirlo:
convertir la atención en redes sociales en comunidad/fans/ventas
Y no es porque no lo intentes, que lo haces.
Publicas. Te mueves.
Sacas contenido como puedes, pero aun así, cuando te paras y puedes mirar tus perfiles sociales y tus contenidos con distancia [independientemente del lado de la industria en el que te encuentres…]
Sabes que deberías estar haciendo algo más para que tu proyecto musical crezca, pero no tienes claro el qué.
Lo ves en otras bandas, en otros festivales, en otras promotoras y piensas: “vale, algo están haciendo ellos que yo no”.
Y justo ahí está el temita: cuando te toca a ti darle bola a las redes, no sabes por dónde empezar.
Tienes mil fotos, doscientos mil vídeos, millones de conciertos, material de sobra y, a la hora de publicar, todo se queda en un “bah, subo esto y ya”.
Sin una intención detrás.
Sin saber si eso suma o simplemente pasa sin pena ni gloria.
Sin estrategia ni objetivos claros.
Y ya está liada.
Entre ensayos, bolos, buscar patrocinios, gestión del evento, y tours; sentarte a pensar esto en condiciones no suele ser una opción.
Más bien es una putada.
Así que tiras como puedes, publicas cuando sacas un rato, improvisas, y ciao!
Pero pasa el tiempo, y aunque tienes activos tus perfiles sociales, no ves que eso se convierta en más gente, más comunidad, más oportunidades.
Y ahí es donde esto empieza a joder de verdad porque no sabes si es que no estás haciendo lo suficiente ni tampoco dónde la estás cagando.
Lo que sí tienes claro es que estás haciendo mucho, pero sin sentido.
Y cuando llegas a ese punto, tienes dos opciones:
Y aquí es donde entro yo.
Me meto en el barro y entro en tu backstage, no como “la que publica por publicar”, sino como alguien que entiende cómo funciona esto desde dentro y lo baja a tierra contigo.
¿Y cómo empiezo a meterle mano a tus perfiles sociales y a tus contenidos?
Pack “Let’s Fire” de Marketing Musical: de publicar por inercia a tener una dirección clara.
¿Qué incluye "Let's Fire"?
Community Management
Necesitas que alguien esté pendiente de tus redes desde dentro día a día.
Me encargo de gestionar tu comunidad, responder, interactuar y mantener vivo todo lo que pasa alrededor de tu proyecto.
Tu comunidad deja de ser gente que mira y empieza a ser gente que se mueve y te elige.
Social Media Management
Seré el cerebrito que le pone orden a tus perfiles sociales.
Defino qué tiene sentido publicar, cuándo y por qué.
Organizo el contenido, planifico y doy coherencia a todo lo que haces.
Pasas de improvisar a tener una estrategia que sostiene todo lo demás.
Copywriting + Email Marketing
Te presto mis manos y mis teclas para que tus textos conecten, enganchen, y (re)muevan a tu gente.
Tu historia, esa es la que engancha de verdad, lo he comprobado durante años.
Dejas de sonar como todos y tienes un mensaje que se reconoce y del que tus seguidores quieren formar parte.
Si necesitas ir un paso más allá, también puedes contar conmigo para:
Al finiquitar el trabajo nos tomaremos unas birras y disfrutaremos de lo vivido porque habremos creado una experiencia única.
Tú te atreves y te lanzas, yo me pongo a maquinar
Si decides meterte en esto, es para hacerlo en serio
Aquí vas a tener que soltar el piloto automático.
Es más, tendrás que asumir que lo que has estado haciendo hasta ahora, aunque lleves tiempo, ganas y esfuerzo detrás, no está funcionando como debería.
Y eso incomoda porque implica parar, mirar con criterio y hacer las cosas de otra manera.
También implica invertir tiempo, cabeza y dinero.
Este servicio no cuesta dos duros ni te pone delante soluciones rápidas sacadas del típico curso de Marketing Online.
Estamos hablando de que tu proyecto crezca, de que la gente quiera vivirlo a tu lado, de que lo que haces se traduzca en público, en oportunidades, en pasta.
Por mi parte, sorry, so sorry, pero no voy a decirte lo que quieres oír. Vas a escuchar lo que necesitas aplicar para que tus redes sociales funcionen, vas a tener una dirección clara que haga que, todo lo que sale fuera, tenga sentido y resultados.
Sin estrategia, no hay nada, por muchas fotakas impresionantes que tengas.
Ahora bien, no trabajo con cualquiera.
Solo lo hago con quien está dispuesto a invertir sin regateos de mercadillo y quiere dejar de improvisar para a hacer las cosas con coco.
Para incendiar tus perfiles sociales, hay que arriesgar, my friend.
Ellos te cuentan cómo es currar conmigo desde el otro lado del escenario
¿Te atreves con el “Fire Pack Media”?
Si lo tienes clarinete, es el momento de ponerse en ruta.
Haz clic en el botón de aquí abajo, rellena el formulario, cuéntame qué necesitas, y te respondo en menos que Cristina Scabbia te canta un temazo.




